Preguntamos por horarios, colecciones, alergias y hobbies. Revisamos prendas, utensilios y archivos para entender volúmenes y frecuencias. De esa conversación salen medidas exactas, alturas preferidas y módulos específicos, evitando compras impulsivas y garantizando que cada puerta tenga un porqué.
Marcamos con cinta el perímetro de muebles, simulamos aperturas y cargamos cajas equivalentes a tu realidad. Este juego serio revela fricciones ocultas, confirma anchos y descubre oportunidades, afinando el proyecto hasta que el cuerpo diga sí sin dudar.